Battle Angel: Yugo y Alita, un amor imposible
Ciertas personas conciben entre sí vínculos tan ideales, tan puros, que se tornan imposibles. Pero no por que sean falaces, escasos o sin fundamento alguno, sino muy por el contrario, porque en su esencia de completitud supranacional se toman ajenos a los devenires meramente reales del mundo todo.

De tal suerte que esos amores reflejan una verdad que supera a todos los juicios de certeza que el mundo pudiera motivar y ofrecemos para sobrellevar la vida; de manera sorpresiva y valiosa, tales sentimientos imposibles, tales amores trágicos, nos hacen llevar la existencia sobre sus propios tiempos y maneras para enriquecerla con una trascendencia transformadora e infinita .Tristemente lo personal se torna insuficiente para colmar tal inmensidad de afectos. El fracaso acontece y las almas se separan irremisiblemente, pero en el recuerdo perdura su suave coloquio, en la añoranza, que quizá sea un nombre secreto de la eternidad misma.
En el recordado Ova, Battle Angel Alita, basado en el universo Gunnm de Yukito Kishiro, y dirigido por Hiroshi Fukatome, se nos presenta a Yugo, un joven empeñado a dejar el basurero industrial donde habita, para llegar a la celestial Zalem, urbe hipertecnologizada, levitante y altiva. Por otra parte, caída de quien sabe que Cielo, Alita, una androide recuperada de la basura por el Dr. Ido, busca arribar a lo más esencialmente mundano, al sentir humano, por medio del amor. Luego de violentos y emocionantes sucesos, los jóvenes amantes se reconoces y se separan: Yugo más androide que humano caerá desde las alturas, a medio camino hacia Zalem para perecer sin remedio; y Alita, más humana que androide, continuará la travesía ascendente de su agitada existencia, que la llevará a la misma Zalem y aún más allá de ella.
Pero por un instante dos almas fueron una sola, y forjaron de esta unión el corazón mismo del universo, que latió totalidades durante un instante y luego se difumino en el silencio, para siempre.




